
Acontecerbanilejo.com La ofensiva de Estados Unidos contra el sector petrolero venezolano comienza a tener efectos colaterales directos en el Caribe, especialmente en Cuba, que enfrenta uno de los momentos más críticos de su historia reciente. Las restricciones impuestas por Washington a la denominada “flota fantasma” de Venezuela han provocado una caída significativa en los envíos de crudo hacia la isla, profundizando su ya severa crisis económica y energética.
Expertos consultados advierten que la situación podría empeorar si se intensifican las medidas estadounidenses. “Lo más probable es que, con las recientes acciones en el Caribe, las entregas de petróleo venezolano a Cuba continúen disminuyendo”, señaló el economista y politólogo cubano Arturo López-Levy. Para el economista Ricardo Torres, autor de Cuba Economic Review, las consecuencias para la isla “serían desastrosas”.
Una dependencia histórica
La relación energética entre ambos países se remonta al año 2000, cuando se firmó el Convenio Integral de Cooperación Cuba–Venezuela. Desde entonces, Caracas ha suministrado petróleo a La Habana como forma de pago por servicios profesionales, principalmente en las áreas de salud y educación. Con el paso del tiempo, Venezuela se convirtió en el principal sostén energético externo de Cuba, un rol comparable al que desempeñó la Unión Soviética durante la Guerra Fría.
